Conexión desconectada...

Niñatos disfrazados de adultos, niños mimados que se creen en posesión de una única verdad, la suya…

Lo quiero todo y lo quiero ya y si no lo obtengo la culpa es tuya que no me lo quieres dar…

¿Dónde quedó la paciencia? Algo tan en peligro de extinción como es esperar, tan sencillo de entender como que hubo otro que llegó antes que tú y ya está.

Bienvenidos a la era de lo inmediato, de la desvalorización del instante, del café para llevar…

¿Cuándo nos convertimos en esto? ¿En qué momento dejamos de mirar a nuestro alrededor? ¿Cuándo dejamos de escuchar a nuestro corazón para darle todo el poder a nuestro ombligo? ¿Qué pasó para que fuera él quien dominara nuestra vida?

Bienvenidos a la era del yo, la de la adoración del reflejo, la supremacía de lo individual.

¿Cuándo fue la última vez que miraste a alguien a los ojos? ¿La última vez que cediste tu asiento en el transporte público? O simplemente, apartaste tu mirada del móvil y te rendiste al placer de hablar con otro, de tú a tú, con rostros de verdad, sin emoticonos…


Bienvenidos a la era de la conexión desconectada…

Comentarios

  1. Interesante ese punto de vista. La era de la conexión desconectada.
    Quizás fue mi generación (la de los libros de papel, la de las cartas con carteros y llamadas al extranjero previa operadora) los que fallamos y no supimos sujetar las riendas de la nueva generación que abría los ojos a la modernidad de las computadoras y estos se desbocaron.
    Ahora los hijos saben más que los padres (en realidad Google es el que todo lo responde) y la modernidad exige una rapidez de respuesta, que nos hace inútiles ante los ojos de una juventud cada vez más “conectada con la desconexión” (me encantó tu frase).
    Tu proposición en este tema, invita al pensamiento y abre al ensayo de una amplia gama de respuestas, donde es obvio que se ha marcado una diferencia muy grande, entre los nacidos en el siglo pasado y los que lo hicieron en el presente (el mundo ya no gira a la misma velocidad)
    Punto y aparte, tu tema, es una de las reflexiones más interesantes que he podido encontrar hasta hoy.
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu comentario, Juan Carlos. La triste realidad es que creo que hemos olvidado qué es lo realmente importante, en este boom tecnológico hemos dejado atrás cosas tan importantes como el de tú a tú. Preferimos ver atraves de la pantalla lo que hacen otros a vivir y es tan triste...
      ¡Un abrazo!

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares