22 meses...

Tenía 22 meses cuando murió, 22, insuficiencia respiratoria… No era la primera vez que le pasaba, claro que no, las otras veces le ocurrió en el hospital y pudieron salvarla pero esta vez estaba en casa, rodeada de los suyos. Cuando pudieron llegar al hospital ya era tarde…

Previamente le habían dado el alta porque creyeron que no tenía por qué repetirse el episodio. Dos meses estuvo en coma, si despertaba los daños cerebrales serían irrecuperables: sufriría parálisis cerebral de por vida…

Su madre me lo cuenta entre lágrimas “cuando me enteré sabía que lo mejor que podía pasar era que muriera y eso me desgarraba por dentro, era mi bebé” me dice…

La conozco desde hace un par de meses pero me cuenta esto justo ahora porque me está hablando de su otra hija, ella tiene 9 años así que yo pregunto tontamente si ha hecho la comunión, muy seria me contesta que no, que no quiere, pero que sí estuvo apuntada a catequesis, llegó un día y dijo que no quería hacerla, ¿los motivos? Le habían dicho que pidiera lo que pidiera a Dios, él se lo daría, y ella no se explicaba cómo, después de pedirle tantas veces que su hermana se pusiera buena, ésta no se recuperara… “¿y que la dices si te dice eso? si es que tiene toda la razón” continua ella con su relato…

Muda me quedo yo, claro, y me viene a la cabeza la primera vez que la encontré llorando en un pasillo y para no incomodarla me di la vuelta y aquel día que el jefe nos dijo que teníamos que sonreír más, “¿cómo quiere que sonría si no soy feliz?” dijo ella, con rabia contenida, a su espalda… Y ahora lo comprendo todo… Así no se puede ser feliz… No con esa herida que no dejará de sangrar nunca, ni con esa losa en su mente que le impide pasar esa página del libro más triste jamás escrito.

Ella intenta sonreír, claro que sí, pero su sonrisa acaba en una especie de mueca extraña de ojos tristes, que seguirá adelante, por supuesto, pero no podrá evitar que una parte de ella mire más hacia atrás que a cualquier otra parte…

Comentarios

  1. Ains, qué bonito,me ha emocionado y todo, lo mucho que transmites en este relato
    ¡Un abrazo!

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    1. Ni te cuento la panzada a llorar que me metí escribiéndolo... Hay historias que al salir te desgarran por dentro y eso me pasó a mi con esta.
      Un abrazo muy grande Sara y gracias por cada una de tus visitas y por pararte un rato a dejarme un comentario.

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    2. Gracias a tí por escribir! :)

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    3. La verdad es que es un relato y suceso tremendo, yo no conozco todos los detalles, pero lo vivimos como acompañantes y cada vez que vuelve a mi mente el suceso lo acompañan las lagrimas y tristeza. No podia entender al igual que esa niña que Dios se pudiera llevar a ese bebe de 22 meses de una familia tan buena. Que injusto. Al mismo tiempo yo tenia a mi bebe de 1 mes conmigo. El tiempo pasa pues se van a cumplir 5 años ya, pero por mucho tiempo que pase como tu dices Bego ahi sigue la herida. Espero que esa estrella que tienen en el cielo les mande la fuerza necesaria para sobreponerse en los momentos peores. Gracias por este pequeño homenaje a la pequeña estrella de 22 meses

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    4. Gracias por tu comentario, Esther. La verdad, yo cuando la conocí ya habían pasado un par de años pero se notaba que esa herida estaba tan fresca como el primer día. Ese ángel no solo vela por todos ellos sino que les ha mandado otro ángel que está haciendo de parche, seguro!
      Un saludo!

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