Nacimos solos, vivimos solos y moriremos solos...

Orson Welles decía que “con el amor y la amistad creamos una ilusión del momento y es lo que nos hace pensar que no estamos solos, pero en realidad, nacimos solos, vivimos solos y moriremos solos” una triste realidad pero si lo piensas, a veces solo tienes que caer para darte cuenta de quien se tira a rescatarte sin pensarlo, es como si el destino te diera una bofetada para demostrarte en quien puedes confiar, ¿no os ha pasado nunca? Pondrías la mano en el fuego por esa persona y de repente “zas” eres todo hoguera…

Luego vienen las excusas y los lo sientos, y a ti te suenan como la banda sonora de una mala película, palabras vacías, sin sentimiento. Y asientes, claro, qué vas a hacer, no te has caído en buen momento, quizá si te hubieses caído ayer pero, chica, hoy me venía fatal socorrerte…

Pero no quieres echar en cara la cantidad de suelas de zapato que desgastaste en salir corriendo cada vez que te llamó. Decides que tampoco hay que darle muchas vueltas, al fin y al cabo tú lo hiciste porque te salió del corazón, no eres de las que dan amor con acuse de recibo, ¿o sí?

Sea como fuere, está claro que tus recibos acabaron en la lavadora, dentro del bolsillo de algún pantalón que echaste a lavar sin, ni siquiera, habértelo puesto…

Comentarios

  1. A veces esperamos demasiado de otras personas, solo porque nosotros estaríamos dispuestos a hacer mucho más por ellos. Pero el que es así es así y actuar de otra forma además de un tremendo esfuerzo supondría una traición a uno mismo.

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    1. Tienes toda la razón pero una vez que te han hecho daño es muy difícil volver a confiar...
      Un saludo, y gracias por pasar por aquí!

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  2. Totalmente de acuerdo con el post.
    ¡Un saludo!

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