Reencuentros...

Llevábamos tanto tiempo sin vernos que apenas te reconocí cuando apareciste en la puerta de la tienda, tantos años sin saber el uno del otro y va el destino y te coloca frente a mí de nuevo, así como por arte de magia…

“Qué casualidad” dijiste “Que alegría verte”, “Maldita broma del destino” pensé yo, intentando regalarte una sonrisa aunque no te la merecieras. A ti sin embargo la alegría te inundó la mirada e iluminó el mar de tus ojos, ese que casi me ahogó hace ya mucho tiempo….

“Voy a estar algunos días por aquí, llámame si quieres y nos tomamos algo” dijiste mientras apuntabas tu número de teléfono en un trozo de ticket de la caja, “Llámame, de verdad, me apetece mucho” y me estrechaste el hombro con la mano mientras con la otra me dabas el papel, yo sentí como cada puñetero poro de mi piel se erizaba con tu contacto “Claro” te contesté yo…

Y desapareciste por la puerta no sin mirar antes atrás y despedirte con la mano a través del cristal del escaparate, yo me quedé inmóvil, contando cada paso que te iba alejando de mi de nuevo…

Durante toda la tarde me ardía el bolsillo donde guardé el dichoso papelito mientras mi corazón y mi cuerpo discutían acaloradamente. Uno no quería reabrir viejas heridas que tanto costaron cicatrizar, el otro deseando revivir aquellas noches de fuego y caricias en cualquier rincón oscuro de cualquier calle…

Camino a casa en la primera papelera que encontré arrojé el papel con tu número escrito, zanjando así la discusión interna, evitando tropezar otra vez con la misma piedra y acabar lamiéndome sola las heridas que provocases…


Aún hoy hay veces que me sorprendo intentando recordar que número iba después del 8… ¿Podría ser posible que el destino nos regalara una segunda oportunidad? “segundas partes nunca fueron buenas” me recuerda una vocecilla en mi mente…

Comentarios

  1. Yo soy de las que piensa que mejor arrepentirse de algo que has hecho, que de algo que no has llegado a hacer...
    Me ha gustado mucho el relato. ¡Un saludo!

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    Respuestas
    1. Te doy toda la razón, pero hay historias que por mucho que se lean el final es siempre el mismo... gracias una vez más por tus opiniones, Sara!
      Un placer!

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