Izan...

Jueves 3 de abril, 21:00 horas, la ciudad se apaga tras el húmedo olor de una tormenta. Desde el rincón mas oscuro de la suite 166 espero sentado en un sillón de autentica piel de leopardo, que conociendo a Celine seguro que ordenó matar exclusivamente para ella, quedan treinta minutos para que llegue mi cena así que mato un poco el hambre con un Macallan 25 bien frío.

Hacia mucho tiempo que no me dejaba caer por Madrid, claro que esta vez la ocasión lo merece; en realidad nada ha cambiado si obviamos el hecho de que la ultima vez me alojé en la planta a todo lujo que Celine tiene reservada exclusivamente para su uso y disfrute y ahora ocupo una suite cualquiera en la planta 16, claro que por aquel entonces yo también podía incluirme en su lista de uso y disfrute… No voy a quejarme, al menos se acordó de llenarme el mueble-bar de autentico whisky escocés y no esa mediocre imitación que me sirvieron en el avión.

Llaman a la puerta, ¡que puntual! No se por que me sorprendo, ya debería de saber como le gustan las cosas a Celine, ahora averiguaré si recuerda como me gustan las cosas a mi…

- ¡Adelante!

Enciendo la lámpara de pie que hay junto al sillón, ya que me gusta ver lo que me llevo a la boca y tras el sonido de unos tacones el olor a cocó chanel invade la habitación, por la puerta que separa el recibidor de la habitación  hacen su aparición estelar unas medias negras sujetas con ligueros que envuelven unas largas piernas café con leche, un mini vestido de seda rosa fucsia insinúa unas curvas de vértigo y una melena negra, interminable, acaricia un rostro aniñado de mirada resabiada. Este no es el caviar al que Celine me tiene acostumbrado, pero como ya he dicho no voy a quejarme…

Vacío la copa de un trago y me acerco a ella, no esta asustada, se siente segura, cree que tiene el poder entre sus fibrosos muslos; que por otra parte no voy a negar que sea así, al fin y al cabo soy un hombre, claro que en estos momentos el hombre se encuentra un poco dormido y es otra parte de su cuerpo la que ocupa mi mente y humedece mi boca… Se acerca despacio y me besa, agarro su pelo fuertemente y mientras la hecho la cabeza hacia atrás, sumerjo mi cabeza en su cuello; lo siento preciosa, pero no tengo tiempo para preliminares…

Creo que aun no me he presentado, me llamo Izan y si, soy un vampiro…

Comentarios

Entradas populares