Desde Barcelona con amor...


Siempre había querido viajar a Barcelona, pasear por sus calles, fotografiar sus monumentos y bañarse en las aguas de la Barceloneta, lo agradable que sería ir allí con algún amor y dar románticos paseos. Tal vez, con sus amigas disfrutar de la noche catalana. Sin embargo allí estaba, en la “Crepería Chulapio” del Barrio gótico, tomándose un humeante café, ojeando la revista Elle y sola…

Con gusto se echaría un cigarrito pero para ello tendría que salir a la calle y fuera diluviaba, para colmo la dolían los pies, había tenido la genial idea de salir a pasear con sus stilettos, a lo Carrie Bradshaw, quizá porque se sentía así, una mujer inteligente e independiente pero sin suerte en el amor…

Tal vez en los tres días más que tenía pensado quedarse conocería a algún tipo atractivo, con buena pinta y mejores intenciones, quizá la invitaría a cenar a algún sitio bonito, acabando la noche en su habitación, este le haría el amor como hacía tiempo no se lo hacía nadie y a la mañana siguiente tras llamar al servicio de habitaciones desayunarían juntos, en la mesita que hay junto a la ventana…

Cogió su bolso y se dirigió hacia la puerta, la lluvia comenzó a mojarla el pelo y la cara; se quitó los zapatos, la sensación de sus pies desnudos sobre el suelo mojado era muy reconfortante así que echó a correr descalza… Llegó al hotel jadeando, pero no tanto como antes, llevaba un par de meses saliendo a correr a diario, lo que había mejorado bastante su forma física y mental, permitiéndola sumirse en sus pensamientos mientras lo hacía, claro que esta vez llevar unos jeans ajustados y empapados no facilitaba la carrera…

En el ascensor se vio reflejada en el enorme espejo que la rodeaba, el pelo la chorreaba por la cara, el eye-liner se le había corrido y la blusa blanca se pegaba a su cuerpo transparentando su ropa interior, por suerte el ascensor ya había llegado a la planta donde se hospedaba, comenzó a buscar la tarjeta de la habitación mientras caminaba hacia la puerta, no se percató de que un hombre salía de la habitación continua a la suya, no se dio cuenta de la sonrisa que la dedicó, ni tampoco de cómo sus ojos recorrían su cuerpo empapado…

Él, sin embargo, pensó en decir algo pero una vez más desechó la idea, le había visto llegar hacía un par de días al hotel sola y con una maleta no muy grande, pensó que su estancia allí sería por temas laborales, a la mañana siguiente la vio desayunando en la cafetería del hotel y desechó la idea al verla ojear un mapa turístico, pensó en sentarse con ella y entablar una conversación pero tal vez no querría compañía ¿por qué si no alguien iba a viajar solo?

El sonido de la puerta la impulsó a mirar al ascensor, en él un apuesto hombre de ojos castaños la observaba ¿de donde había salido? Se preguntó mientras observaba la puerta cerrarse…


Comentarios

  1. ¡Que bonito! Me ha encantado el final. Muchas veces estamos preocupados por algo, o queremos encontrar algo, y resulta que lo tenemos en frente de nuestros ojos...
    ¡Un saludo!

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    Respuestas
    1. Muchas gracias!! Lo presenté en un concurso para la revista Elle y como no gané me pareció guay publicarlo en el blog... Me alegro que te guste!! Muak!!

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  2. Lo hemos compartido en la pagina de chulapio bar a crepes para que todos nuestros clientes puedan disfrutar de tu relato, muchas gracias!

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